4 APRENDIZAJES en 4 años de viaje
Creeme cuando te digo que ni yo imaginaba que este viaje acumularía tanto tiempo. Te soy total y absolutamente sincero: el día que salí de viaje, aquel 22 de marzo de 2021, no sabía ni siquiera cuál iba a ser mi primer destino. A bordo de mi auto, también iba Lucas, mi amigo, y la charla fue más o menos así:
- Che, ¿pa' dónde vamos?
- Si no sabés vos…
- Es que no sé. Ahora todos pueden ser mis destinos
posibles. Me gustaría Mendoza, porque no conozco.
- Queda un poco lejos, Franco... Pero bueno, hay que ir a
algún lado.
- Mejor vamos a arrancar por el norte de Córdoba. Vamos para
Alta Gracia.
![]() |
Y así arrancamos. Esa noche llegamos a Alta Gracia, donde no
nos dejaron dormir en ningún lado a causa de las cuarentenas. Los videos de
YouTube que yo había visto y que decían que en caso de ayuda fueras a la
policía, a los bomberos o a la iglesia, no servían de nada. Policías, bomberos
y curas lo que menos hacían era ayudarme; todo lo contrario. Todo lo que yo
había visto o investigado servía de poco, porque el mundo en el que me movía
había cambiado. No era ni peor ni mejor, solo era un mundo diferente, rutas
diferentes, con la gente diferente. También, erróneamente, según yo contaba con
"hospedajes garantizados". Por ejemplo, creía que contaba con la
ayuda de amigos, de amigos de amigos, con padres de mis amigos, que
influenciados por el contexto de cuarentenas y aislamientos, no querían
contacto alguno con este nuevo viajero en épocas de pandemias. Recuerdo que en
San Luis, en la localidad de Villa Elena, le pregunté a una señora si podía
acampar o dormir en el auto, a unos 50 metros de su casa, casi al borde de un
arroyo. Me dijo que si me quedaba ahí iba a llamar a la policía. Tuve que
partir. Terminé durmiendo medio escondido en Villa de Merlo, dentro de mi auto.
Yo sabía que salía en una época compleja y complicada. Casi todo el mundo me
advirtió de que estaba difícil para viajar. ¿Pero por qué le dicen a un
geminiano con descendencia vasca que "está difícil"? Fue como que me
echaron nafta y me dieron aún más fuerzas para hacer el viaje. Porque si algo
me di cuenta, es que me gusta cerrar bocas. Tal vez es una cosa de mi ego, muy
probablemente. Pero disfruto de demostrar que se puede, y que pude.
Entonces, mi primer aprendizaje, fue darme cuenta de
que cuando inicias TU PROPIO CAMINO no te podés agarrar o basar en recetas y
caminos ajenos. Ellos hicieron su trazo, su recorrido, a su forma, en
su tiempo, en su contexto. Yo, fui encontrando mi modo, mi estilo, mis propias
aventuras, mis propios obstáculos.
Luego, al tiempo de viaje, el portal de noticias nacional
INFOBAE me hizo una nota que salió en su página y se difundió masivamente.
Otros medios de menor envergadura, levantaron la nota y me empezaron a llamar
de todas partes del país. De repente, supe lo que era estar con el teléfono
lleno de mensajes y llamadas todo el día, durante una semana entera. Algo que
al principio disfruté, porque me permitía contar un poco de mi historia y
también mostrar que se podía seguir viajando pese a todas las restricciones que
existían "paranoicamente" en la sociedad. Pero también, me volví
blanco de críticas y recibí el famoso "hate" de cientos de personas
que sin conocerme me trataron de "hippie sucio" hasta "nene que
viaja con la billetera de papá". ¡Dios santo! La sartenada de estupideces
que leí en esos días. Quise hacerme el desentendido, pero aquello me afectó en
su momento. Me sentí vulnerable y desnudo. Aquello no me dejó un buen sabor.
Pero pese a eso, continué mi camino a pesar de las críticas. Interiormente, yo
estaba fuerte.
![]() |
| Amigos de rutas |
A su vez, además de los medios de comunicación, me escribían
muchas personas diciéndome: "Franco, ¡qué bueno lo que estás haciendo!
Cuando pases por mi ciudad, aquí tenés una casa donde quedarte". Yo
agendaba cada contacto, con cada ciudad, con cada provincia. Literalmente tenía
prácticamente un contacto en cada provincia. Era hermoso tener la satisfacción
de sentir que tenías un techo garantizado en un lugar desconocido. Para un
viajero, o al menos para mí, es lo MAS IMPORTANTE que te pueden ofrecer. Pero para
mi sorpresa, cada vez que estaba próximo a aquella ciudad del contacto
agendado, esas personas siempre tenían alguna buena excusa para decirme
"lo siento mucho, pero no se va a poder". Como el caso de Luis, en
Ushuaia, que siguió durante más de dos años mi viaje, y en cada mensaje
diciéndome: "Acá hay lugar seguro para vos cuando llegues a Ushuaia".
Y al llegar allá, me recibió para charlar, y después, modestamente, me dijo que
no iba a poder hospedarme. No les guardo rencor alguno la verdad. Tuve que entender
que ellos no tenía la obligación de recibirme. También, entendí que las
personas hacen propuestas o dicen cosas que después no sostienen en el tiempo.
Y este, fue mi segundo aprendizaje. Cuando estás en tu
camino, NO DES POR SEGURO NADA NI A NADIE. No te fíes de las palabras de la
gente; fíate de las acciones. Las palabras se van con el viento, en
cambio las acciones son las que se asientan como rocas. No te sorprendas si en
la mitad de tu camino, alguien te dijo "contá conmigo" y luego
desapareció. Podés contar con esa persona, después de comprobar que estuvo
cuando dijo que estaría.
Antes de salir de viaje, tenía en mi teléfono muchas fotos
de lugares que quería conocer. Bariloche, el Chaltén, El Bolsón, Ushuaia,
Mendoza, San Martin de los Andes, etc. Muchas fotos de lugares increíbles. A
medida que los fui conociendo, pude sentir diferentes tipos de satisfacciones.
Por un lado, era el placer visual y sensorial de esos espectáculos naturales.
Por otra parte, la MAYOR SATISFACCIÓN era haber podido llegar hasta ahí, con
todas las dificultades atravesadas en el camino. Tuve problemas con el auto
muchas veces. Tuve problemas de salud, problemas económicos, problemas
familiares, y hasta problemas amorosos. Hoy, 4 años después, puedo identificar
que mi actitud siempre fue la de resolver y continuar hacia adelante. Si,
muchas veces la situación me sobrepasó y me preguntaba cómo iba a hacer para
poder solucionar el asunto. Pero encontré ayuda, encontré personas, encontré
amigos y mágicas casualidades que permitieron que continúe. Los paisajes son
muy bonitos; pero lo MAS LINDO DE TODO es el paisaje interno de tu ser que vas
moldeando conforme avanzan los kilómetros, conforme avanzás en tu vida.
Mi ruta favorita, tal vez la que más disfruté, fue la que
hice entre El Bolsón y Cholila. Estaba allí viajando con mi hermana más
pequeña. No solo fue el paisaje, el sol resplandeciente de la Patagonia cayendo
entre las montañas, el asfalto inmerso entre valles, bosque y ríos. Fue tener
la bendición de ir en mi auto, escuchando buena música, tomando mates,
acompañado de un ser querido, y viajando. ¡Dios! ¡Qué dicha! También recuerdo
con fuerza, los últimos 50km hasta llegar a Ushuaia, donde me la pasé en un
llanto libre sin poder retener lágrima alguna. Sentir que concretaba un
trayecto, un punto muy importante de mi viaje. Y así fue.
Mi tercer aprendizaje, fue el comprender que no
viajaba para ver paisajes bonitos. Me di cuenta que si viajás solo por
eso, te das cuenta rápido que esefímero ese placer. Me di cuenta que viajo
para descubrir quien soy y para qué vine a este mundo. Que el viaje iba
a ser mi excusa (una hermosa excusa) para mi autodescubrimiento.
Cuando sos nómade, tu vida y tu percepción del tiempo y el
espacio, cambian. Cualquier ciudad, pueblo, o paraje, puede ser tu morada, tu
casa transitoria. Al principio, creía que viajar se trataba de moverse. Que
tenías un tiempo "determinado" en que ya tenías que empezar a moverte
de nuevo. Recuerdo que una vez, un amigo me dijo: "Tan viajero no sos
porque te quedaste más de 3 meses en esa ciudad". Me dio cansancio previo
tener que explicarle que mi vida no era comparativa de sus vacaciones, que como
máximo, llegaban a ser de 15 días. Yo no es que yo viva de vacaciones; de
hecho, es un concepto ajeno al viajero nómade. Fui comprendiendo, gracias a
hablar con otros viajeros nómades, que nadie me apuraba para moverme. Y que si
encontraba un lugar en dónde sintiera que quería quedarme más tiempo del
previsto, podía hacerlo. Y que también, en caso de sentir que debía tirar el
ancla, también lo podía hacer. En mi mente anterior, viajar era solo movimiento
en sí mismo. Pero viajar nómade, no es vacacionar. Puedo estar donde quiera, el
tiempo que yo quiera. Esa es una GRAN VENTAJA de este estilo de vida. Imaginate
ese lugar al que fuiste de vacaciones y que te encantó, y ahora visualizá estar
en ese lugar durante 1 año. Es una maravilla de suceso. Entendí que necesitás
al menos 1 mes como para decir "conocí de verdad X lugar". Podés
comprender mejor la cultura, el clima, los hábitos, la comida, los modismos. Me
sorprende escuchar a gente en entrevistas relatando con aires de sapiencia
sobre cómo es, por ejemplo, la gente de la India a personas que fueron apenas
15 días y de vacaciones. ¿Cuál de todas las Indias que coexisten bajo es
territorio llamado La India estás hablando? ¿De cuál de todas sus centenares de
culturas y etnias estás hablando? Bueno. No te dejes guiar por esas personas.
En verdad, pueden cargar muchos sellos de pasaporte, pero no conocen el mundo,
ni conocen realmente ese lugar.
Hice un cálculo. Si Dios me da vida hasta los 85 años, tendría aún 53 años en el carrete. Si viviera cada año en un país diferente, podría conocer aún 53 países en profundidad. Esa es la relación temporal - espacial del nómade. ¿Cuál va a ser mi próximo destino? No lo tengo en claro. Hoy me encuentro en el corazón de Brasil, en el estado de Goiás. Según mis cálculos, en este momento, iba a estar saliendo de Brasil por la región del amazonas camino a la triple frontera entre Brasil, Perú y Colombia. Y aquí estoy, cambiando mis planes una vez mas. Porque este lugar, la Chapada dos Veadeiros, me encantó y sentí que debía y quería quedarme más de lo previsto. Y como soy nómade, y soy libre, puedo hacerlo. Ahora me estoy instruyendo como guía de la región, estudiando flora y fauna, conociendo maravillas naturales. Estaba fuera de mis planes, pero se convirtió en el mejor plan posible.
Y ese, es mi cuarto aprendizaje: los planes pueden
modificarse, podés escoger caminos alternativos, rutas nuevas, otras travesías.
Mientras mantengas tu norte, tu brújula bien alineada, siempre vas a volver a
tu camino para continuar rumbo. Lo importante es saber hacia dónde vas.
Cada uno de estos aprendizajes pueden ser aplicados a
cualquier cosa que te propongas en la vida. Esta aventura viajera es comparable
a cualquier aventura que emprendas en la vida. Una casa, un emprendimiento, una
pareja, un trabajo, etc. Uso al viaje como metáfora de UN VIAJE que puede
analogarse con muchas cosas en el hacer de la vida. Mi intención es poder
ayudarte y brindarte herramientas para que lo utilices en tu camino. Porque si
bien no puedo darte una receta mágica, lo que si pueda hacer, es brindarte
conocimientos que he incorporado, que son universales y que sin dudas te van a
servir.
Viajar es de las cosas más lindas que se pueden experimentar
en la vida humana. Si estás con ganas, no te prives de semejante aventura. Para
mí, ha sido la mejor decisión de mi vida. Ojalá, también sea la tuya. Abrazo
grande y muchas gracias por estar ahí. Y un GRACIAS enorme, gigante, para todas
las personas que han estado en este viaje y que me han ayudado TANTO. Les deseo
la abundancia y la salud total.
¡MUCHAS GRACIAS POR TU LECTURA!
Mi nombre es Franco Etcheverry, y soy un viajero nómade desde 2021. Tengo 32 años y sueño con recorrer el mundo y vivir experiencias apasionantes que sacíen mi sed de curiosidad sobre la existencia espiritual en esta vida. Viajo en las rutas como excusa para viajar hacia mi interior.
Quiero que también seas parte de este viaje.
Si quisieras ayudar económicamente a este proyecto, podés hacerlo mediante MERCADOPAGO (Alias:charlas.magicas)





Sos un ejemplo de persona Franco , gracias por compartir tu experiencia tu viaje,solo tenés que querer hacerlo.
ResponderEliminar