Deja que el destino haga su trabajo
Una de estas mañanas aquí en Brasil, estaba charlando con Ayanne, la mujer que trabaja en la posada de Paraty donde hago mi voluntariado. Hablábamos de cómo la vida a veces se desenvuelve de maneras misteriosas y cómo muchas veces los planes que uno se traza, mudan repentinamente. Por lo general, cuando eso sucede me planteo dos preguntas. La primera es si ese nuevo cambio de planes es realmente lo que quiero hacer y si me ayuda a mi crecimiento, o me brinda una aventura en mi vida que quiera descubrir y vivir. La segunda, es preguntarme si el plan anterior estaba bien establecido. Primer viaje al norte argentino. 2016 Este blog se vuelve para mi una especie de espacio catártico y de reflexión cada vez que escribo. Entonces quiero aprovechar para compartirlo con vos, que te tomás tu tiempo para leer, e intentar que sea algo valioso para nuestras vidas y nuestro desarrollo. Hace apenas dos meses yo estaba en Ushuaia, y mi vida estaba en un impasse importante. Había tomado la de...