MÁS ALLÁ DEL DINERO: Lecciones inesperadas que hacen crujir tu mente
Corría el año 2015. Yo tenía apenas 23 años y trabajaba los fines de semana en un restaurante que se llamaba “Al estilo criollo”, en Rio Cuarto, Córdoba, Argentina. Ese trabajo, sin dudas fue uno de los mejores que tuve. En su momento, no lo valoraba tanto como lo valorizo hoy la verdad. Ahí yo trabajaba de mozo y también como lavandero de todo lo que era la mantelería del restaurante. Durante la semana iba a la universidad a cursar mi carrera, y ya a partir del viernes a la noche hacía mis horas en la parrilla. Se comía buena carne la verdad. Gracias a ese trabajo, yo podía solventar mis estudios, mi alquiler, mi alimentación y todo, trabajando apenas los fines de semana. Venían al restaurante personas de todos los estratos sociales. Tipos millonarios y el laburante de a pie. Gente en un Fiat Uno y gente en Mercedes Clase E. Ahí, en esa profesión de mozo, comenzás a incorporar herramientas y conocimientos sociales que no te lo aporta ninguna universidad. Aprendés a evaluar y...