Cuidar el cuerpo es la base de una BUENA VIDA
Hola, ¿cómo
estás? Muchas gracias por asistir una vez más a este espacio para compartir un
poco de lectura y reflexiones. Si es tu primera vez por aquí, te doy la bienvenida
a “El viaje Interior”.
Hoy vamos a
hablar de un tema FUNDAMENTAL: el cuidado del CUERPO.
Debés estar
harto/a de ver en cada rincón de las redes a diferentes coach´s o profesionales
de la salud hablando sobre la importancia de dar cuidado a nuestro cuerpo.
Bueno, yo te voy a hablar como profesional de mi propia vida, de mi experiencia;
aportando alguna cosa que entendí sobre la cuestión de la salud.
Creo que nunca
hubo tanta información sobre lo que es el cuidado personal. Tal vez nunca en la
historia de la humanidad hubo tantos gimnasios, tantos nutricionistas o
personal trainners. En el pico máximo de este suceso, acontece que también se
da el pico máximo de personas enfermas.
https://www.20minutos.es/noticia/2483075/0/95-por-ciento-poblacion/mundo-tiene/problemas-salud/
Casi el 95% de
las personas del mundo padecen alguna enfermedad, más o menos grave. Es decir,
9,5 de cada 10 personas no son plenamente saludables. ¿Increíble, no? Pero es
la realidad.
Es decir, que lo
mas probable es que vos y yo seamos parte de ese 95% insalubre.
Me empecé a
preguntar en aquel momento cuáles eran mis hábitos insalubres. Saltaba a la
vista que era el cigarrillo y el consumo de alcohol. Si bien nunca fui un
bebedor a granel, soy consciente de que bebía prácticamente todos los fines de
semana en menor o mayor medida. Claro que tuve grandes noches de borracheras;
algunas inolvidables y otras olvidables al extremo. Nunca me gustó aquello del
puritanismo, ni práctico ni moral, de plantear que NO SE PUEDE hacer una cosa o
la otra. Es claro, y casi todos sabemos, que un correcto equilibrio hace la
vida mejor. Pero la cuestión es la siguiente: ¿a cuántas personas equilibradas
conocés? Creo que vamos a coincidir que casi ninguna.
En mi caso, me di
cuenta que en el 90% de los casos en que consumía alcohol lo hacía solo por
interacción social, por costumbre de “lo que se bebe un sábado por la noche con
amigos”, y no tanto por mi propio disfrute y placer. Nunca me gustó eso del
alarde de los “buenos bebedores”; aquellos que casi con orgullo se acreditan
borrachos sociales. Claro, todos tenemos nuestras anécdotas de alcohol; pero de
ahí a hacerlo un VALOR, es algo muy diferente. Por ejemplo, en mi querida
provincia de Córdoba (y también la gran mayoría de las provincias) hay un
orgullo explícito de ser grandes tomadores de fernet o vino en cartón. Vas a
poder encontrar en las redes sociales los videos e imágenes asociadas a Córdoba
con el siguiente esquema visual: un rio hermoso, una playita, árboles, una
picada de fiambres, y un fernet con coca bien fresco y gente bebiendo.
Se construye un
relato de “la buena vida” en ese mensaje alrededor del alcohol. Y claro, ¿cuántos
dirían que eso no es realmente la BUENA VIDA? Bueno, tengo la obligación de
decir que eso NO ES LA BUENA VIDA.
Y si, yo formé
parte de aquellos que pensaban que eso era un placer máximo, que era un momento
hermoso. Y tal vez lo fue. ¿Lo disfruté? ¡CLARO QUE SI! El tema es que esa vida,
o estilo de vida, no es acorde con la vida que quiero tener. Cuando visualizo
mi vida ideal es sin duda una en donde mi cuerpo esté lo mas saludable posible,
con fuerza, con energía, sin toxinas, o las mínimas que se puedan. Y al ponerme
como meta que quiero tener en el presente y en el futuro la mejor salud posible,
fue que decidí dejar el alcohol.
Simplemente, un
día de verano de 2024 en Ushuaia, dije por primera vez que ya no quería beber.
No sentía al alcohol acorde a mi visión de vida y veía que aquellas personas
que mantenían un estilo de vida que yo gustaba bebían poquísimo, o directamente
nada. Entonces, dejé de beber alcohol hace poco mas de un año. ¿Bebí unos
sorbos de algún vino? Si, claro. Creo que fueron 3 veces en total. Menos de una
copa en 1 año. Me siento realmente orgulloso de haber conseguido esto; y la
mejor parte es que no ha sido tan difícil la verdad.
Cuando ingresé a
Brasil, donde la cultura alcohólica es mucho mayor a la de Argentina, a la
gente le causa sorpresa que yo no beba nada. Me han dicho que yo no disfruto,
que la vida sin una cerveza no es vida. Pero yo me lo tomo con gracia; y para
mí es una medalla que puedo colocarme. ¿Puedo beber alcohol? Si, claro. Mi meta
es tener el poder sobre mí mismo para poder tomar unas copas de vino por año
sin que eso represente un problema a mi salud corporal. Pero ahora mismo, me genera
mas placer el hecho de saberme fuerte y de no dejar entrar alcohol en mi
cuerpo.
Por la misma razón, decidí dejar el cigarrillo. En ese mismo tiempo, hace un año, dejé el cigarrillo durante 6 meses. Este vicio es realmente mucho más difícil para mí. Fumé desde los 13 o 14 años. No mucha cantidad, siempre unos 5 o 6 cigarrillos al día. Pero me empezó a pasar que bajaba de una montaña, o de hacer alguna actividad física buena, y de repente, a la noche, estaba con un cigarrillo en la boca. Estaba con mi ropa deportiva o de trekking fumando un cigarrillo. Me veía a mí mismo sin coherencia personal. Ahora, aquí en Brasil, volví a dejar el cigarrillo. El tiempo dirá si puedo sostenerme y tener la fuerza suficiente para abandonarlo por completo.
No es necesario
cortar de cuajo o de raíz de un día para el otro los malos hábitos. El primer
paso es preguntarnos qué vida queremos tener y por qué. Sin una motivación que
te movilice no vas a tener fuerza para dar los pasos necesarios y luego
sostenerte en el proceso. Hay que encontrar una “causa superior”; ese es el
secreto.
Así que, si te resuena esto que escribí, te invito a reflexionar sobre tu salud y tus hábitos relacionados al alcohol y al cigarrillo para que, en caso de quererlo, puedas dar un cambio de vida hacia una mejor versión de vos mismo/a, que no solo implicará una mejor salud. También incidirá directamente en tu autoestima y percepción de fuerza interior que vas a sentir.
Lo que
comprendí es que para que exista una mente sana, con emociones estables y
buenas, y pensamientos positivos, es necesario darle al cerebro – mente un
hábitat BUENO para que exista. Si le das un mal caldo de cultivo, no podés
esperar que funcione bien.
Si necesitas ayuda, no dudes en escribirme por Instagram y te doy una serie de consejos para ayudarte en el proceso.
Gracias nuevamente por llegar hasta aquí y por ser parte de este camino. ¡Te mando un gran abrazo!
¡GRACIAS POR TU LECTURA!
Mi nombre es Franco Etcheverry, y soy un viajero nómade desde 2021. Tengo 32 años y sueño con recorrer el mundo y vivir experiencias apasionantes que sacíen mi sed de curiosidad sobre la existencia espiritual en esta vida. Viajo en las rutas como excusa para viajar hacia mi interior.
Quiero que también seas parte de este viaje.
Si quisieras ayudar económicamente a este proyecto, podés hacerlo mediante MERCADOPAGO (Alias:charlas.magicas)


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